Cecilia Suárez Calaverita



Cecilia Suárez


Estaba Cecilia Suárez
preparándose en su camerino,
retocándose el maquillaje
y repasando el libreto un ratito.


-Lista Cecilia? A escena!
Su asistente en la puerta le dijo.
Le extrañó a todos la espera
pues la actriz aún no había salido.


Pero no tenía ni idea:
Cecilia, al inframundo se había ido,
con su libreto sobre las piernas
soltó así su último suspiro.


Todos al camerino fueron
a ver si eso era cierto,
porque como que escucharon,
que según… Cecilia había muerto.


Cuando llegó al inframundo
la recibió feliz la Catrina,
pero Cecilia se llevó un susto,
cuando se sintió muerta y bien fría.


-Te hice venir aquí
pues soy tu más grande admiradora,
me encanta escucharte a tí
cuando hablas así bien mamona.


-Y para eso me trajiste al infierno?
Que no hay internet en en averno?
Que ni de humor estoy ahorita
para andarte haciendo escenitas.


-Ándale, nomás un poquito
déjame escucharte tantito,
es que a mí me fascina
cuando le haces como Paulina.


-Pues no puedo hacer eso,
mi contrato me lo prohíbe.
Capaz que si alguien se entera,
o me graban…no! Olvídate!


-Oye, y a la Vero le gusta la mota?
Es que tengo curiosidad.
-Una profesional no dice esas cosas,
la profesión requiere seriedad.


Total, después de mucho rogarle,
Cecilia accedió a complacerla,
un diálogo se puso a actuarle
escuchando la calaca atenta.


 Pero de la risa que le dió a la Parca
al escucharla la mató de risa,
y ahora no hay quién la traiga
a la actriz de vuelta a la vida.


Desde ese triste día, 
Cecilia allá sola se encuentra,
sigue repasando sus líneas
a ver si chamba allá encuentra.


Posdata:
Ésta noche en la ANDA la esperan,
un Ariel póstumo le han traído,  
y mientras todos a Cecilia la velan
un enamorado le roba un besito.


Aidée Márquez Yturria.
Cuernavaca, Morelos.

Publicación «matrocinada» por:

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Frida Cano
Frida Cano. Lectora, animalista y bloggera.

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