Certamen Miss Universo 2019

Desfile de carne joven para deleite de los caballeros

¿Quién no recuerda la felicidad y orgullo que dió a México nuestra representante Lupita Jones, cuando se coronara con el título de Miss Universo 1991

Ahora a la distancia, en plena época del #MeToo, del apogeo de la violencia de género y feminicidios veo ese tipo de concursos en el que la mujer es calificada por su cuerpo, cómo se ve en traje de noche, en traje tradicional, y hasta en traje de baño para deleite de los caballeros, y pienso si no estamos ante un espectáculo fuera de época, por lo que respecta a tratar con dignidad la integridad de la mujer, explico:

Por supuesto que como mujeres todas anhelamos ser bellas, puesto que al igual que la inteligencia, la compasión, la valentía, la belleza también es un don, y que al igual que las otras virtudes abre las puertas del mundo, pero ser calificadas por la medida de la cadera, cintura, y busto me parece tan denigrante.

No voy a decir hipócritamente que prefiero ser inteligente que bella, pues supongo estar no tan mal balanceada en ambos departamentos (favor de abstenerse en abrir debate este delicado punto, por piedad!), pero como explica Catherine Hakim en su libro titulado Capital Erótico (prometo una reseña de éste excelente libro), la belleza es una herramienta que puede debe ser trabajada y explotada y al igual que cualquier otra de las virtudes que cada persona posee para llegar a tener éxito en esta vida, estoy de acuerdo!

La escritora inglesa, lejos de condenar el uso (o abuso) que una mujer puede hacer de su belleza, explica que tanto en hombres como en mujeres puede ser una llave para abrir las puertas de este mundo (cada vez más materialista), y contraria a las feministas recalcitrantes para las que hasta rasurarse las axilas, las piernas o inclusive depilar el bigote es sinónimo de machismo (lavarnos los dientes sí que se puede), son parte de nuestras herramientas que nosotros sabremos cómo hacer uso de ellas. Unas herencia genética, otras con trabajo de gimnasio, estudios y práctica de reglas sociales.

Sé que para una modelo, ser juzgada y medida del cuerpo es parte del trabajo, al igual que para una bailarina de ballet el ser calificada en una audición por su figura delgada, flexible y su técnica, pero hacer a las representantes del certamen desfilar en una pasarela mundial de carne cual muñecas sexualizadas para calificar a “la mejor (la “más apetecible”, la “más deseable”, o la “más suculenta”?), me parece cada vez más aberrante, así como igualmente amenazar retirarles el título si el dueño del certamen considera que la muchacha ya no está “tan buena”, (recuerdan el caso Alicia Machado, quien fuera humillada públicamente por subir de peso, entre otras chicas).

Sí, que la representante empodera a la mujer; sí, que se preocupa por el bienestar de los necesitados; sí, que anima a las niñas que la ven a prepararse y no solo ser bella, puesto que todas y cada una de las chicas que participan en el concurso son estudiadas y preparadas, pero un ejemplo tan fácil: si eliminaran la prueba en traje de baño, habría el mismo interés en ver quién es la ganadora???

En resumen, el cuerpo, la belleza, la integridad y libertad de la mujer es cosa de las mujeres, pues cuando el hombre impone sus reglas en temas femeninos, como el de la libertad, sexualidad o aborto, termina controlando a su antojo media humanidad.

Machismo puro, como podrán ver, y cómo no va a ser si quien dirigió el susodicho certamen durante unos años fué Donald Trump, el mismo que confesara -interceptar a las concursantes en privado para intentar besarlas y agarrarles la vagina!?!?

Pero y ustedes chicas, qué opinan?

Publicación «matrocinada» por:

Frida Cano
Frida Cano. Lectora, animalista y escribo por placer.

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